jueves, 18 de septiembre de 2014

Lavadora, reduce el consumo eléctrico y sácale partido con estos sencillos consejos.

Lavadora, reduce el consumo eléctrico y sácale partido con estos sencillos consejos


Pon la lavadora cuando tengas suficiente ropa sucia para llenarla ¡Pero no la sobrecargues, la ropa no se lavará correctamente e incluso podrías romper el electrodoméstico! Aprovecha el máximo la capacidad de carga, ahorrarás luz, agua y detergente.



Llena la lavadora sin sobrecargarla

Las nuevas lavadoras pesan la ropa para calcular cuánta agua necesitan en cada ciclo. Así que, es verdad que con este sistema se consigue ahorrar agua. Pero si en vez de hacer un lavado, haces dos, estás consumiendo el doble de luz y, aunque vayas con mucho cuidado, acabarás usando más detergente y suavizante del que en verdad necesitas.
Existen excepciones: ciertos programas de lavado están preparados para un peso máximo, por ejemplo programas tipo lavado a mano. Consulta el manual de tu lavadora para saber en qué programas has de reducir la cantidad de ropa.
Aún así, evita mezclar ropa de colores claros y oscuros (o chillones), o tipos de telas como lana y sintéticos. El resultado podría ser desastroso.


Revisa los bolsillos y cierra las cremalleras de la ropa que vas a lavar

Revisa la etiqueta antes de meter la ropa en la lavadora por primera vez. Mete la ropa del revés. Aconsejamos meter los sostenes, camisas con pedrería o las piezas de ropa pequeñas en bolsas de redecilla especiales para el lavado. Echa directamente el jabón sobre la pieza más sucia o manchada.


Elige la temperatura adecuada en cada lavado

Otro factor a tener en cuenta es que cuando más caliente esté el agua más electricidad consume. Ciertas prendas necesitan ser lavadas a mucha temperatura, por ejemplo la ropa del bebe o la ropa que está muy sucia, pero la mayoría de prendas podrían ser lavadas en agua tibia o fría. Aprende a programar la temperatura según la colada.Lavar a más de 60ºC triplica el consumo energético.




La parte oscura del lavado: el centrifugado

El centrifugado consume luz, arruga la ropa y acorta la vida de la lavadora. Cada época del año y cada momento tiene su centrifugado. Habrá veces que nos conformemos en que no gotee la ropa, otras veces necesitaremos aumentar la potencia del centrifugado para que seque más pronto. 

Detergente, ni poco, ni demasiado. Adiós al suavizante

El uso del jabón también merece un apartado a parte que resumiremos en: no por meter más jabón vamos a sacar la ropa más limpia. ¡Ojo en las situaciones de desesperación!: Ante una prenda muy sucia , nos lleva a meterle mucho jabón para que se limpie y puede tener la consecuencia de un desbordamiento de la lavadora por culpa la espuma. Hay que ser crítico y seguir estos pasos: 1) Meter el jabón (una cantidad diferente al habitual) 2) Observar el comportamiento del tambor: Si no hay casi espuma, no estamos lavando correctamente porque necesitamos más jabón. Si el tambor se ve completamente blanco, nos hemos pasado.
Usar un detergente tipo “jabón de Marsella” ya compensa el uso de suavizante.  Algunos pediatras y dermatólogos desaconsejan el uso de suavizantes por las alergias.



Un último consejo: cuida tu lavadora

Ten siempre a mano un paño limpio para retirar el jabón y el agua que puede quedar en la goma 
de la puerta una vez terminado el lavado. Limpia el depósito del detergente antes de que se llene de moho. Deja la puerta abierta un tiempo para que se seque completamente la lavadora por dentro.Si dejas la puerta abierta, toda la estancia hará olor a jabón y a limpio.

Si tu lavadora dejara de funcionar, ahorra llamando a profesionales para su reparación.


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